AUDIO.
https://www.youtube.com/watch?v=1_GfVaFef70&list=PLVsLdOIe7sVtTdNTZKDdIfqcH7f8cGvrR&index=15&pp=sAQB
Cuando el matrimonio une con el vínculo del amor a dos corazones y dos vidas, y se constituye así un nuevo hogar, una de las primeras preocupaciones de sus fundadores es que los hijos que vengan a alegrar este nuevo hogar sean educados debidamente… Los padres tienen el privilegio de llevar a sus hijos consigo a las puertas de la ciudad de Dios, diciendo: "He procurado instruir a mis hijos para que amen al Señor, para que hagan su voluntad y lo glorifiquen"... CN 13,16
miércoles, 2 de noviembre de 2022
01. “LOS HIJOS SON PATRIMONIO DE DIOS”
miércoles, 22 de junio de 2022
04. LOS MÉTODOS DE ENSEÑANZA (II. LOS MÉTODOS Y LOS TEXTOS.) CN/EGW
LOS MÉTODOS DE ENSEÑANZA.
LA
TAREA DE DIRECCIÓN DE LOS PADRES DEBE SER OBJETO DE ESTUDIO. La obra de los padres rara vez se realiza como
se debiera... Padres, ¿habéis estudiado el tema de la dirección paterna a fin
de educar sabiamente la voluntad y los impulsos de vuestros hijos? Enseñad a
los jóvenes zarcillos a que se entrelacen en torno a Dios como soporte. No
basta que digáis: haz esto, o haz aquello, y luego os desentendáis y olvidéis
de lo que habéis requerido, y los niños queden en libertad de no cumplir
vuestras órdenes. Disponed las cosas para que vuestros hijos obedezcan vuestras
órdenes con gozo; enseñad a los zarcillos a prenderse de Jesús... Enseñadles a
pedirle al Señor ayuda para las cosas pequeñas de la vida; a estar bien
despiertos para advertir los pequeños deberes que necesitan realizarse; a ser
útiles en el hogar. Si no los educáis, hay uno que lo hará, porque Satanás
espera su oportunidad para sembrar semilla de cizaña en el corazón (Manuscrito
5, 1896).
INICIAD LA TAREA CON ESPÍRITU REPOSADO Y CORAZÓN AMANTE.
...¿Le Ha Conferido Dios Las Responsabilidades De Madre?....
Necesita aprender los métodos correctos y adquirir tacto para la educación de sus pequeños, para que permanezcan en el camino del Señor. Necesita buscar constantemente la cultura más elevada de la mente y el alma, para poder encarar la educación y la preparación de sus 30 hijos con un espíritu reposado y un corazón amante; para poder imbuirlos de aspiraciones puras, y cultivar en ellos un amor por las cosas honradas, puras y santas. Como humilde hija de Dios, aprenda en la escuela de Cristo; busque constantemente mejorar sus facultades para que pueda realizar la obra más perfecta y cabal en el hogar, tanto por precepto como por ejemplo (Review and Herald, 15-9-1891).
EL EFECTO DE LOS MODALES REPOSADOS Y SUAVES. Pocos comprenden el efecto de los modales suaves pero firmes, aun en el cuidado de un bebé.
LA MADRE irritable e impaciente crea mal humor en el niño que tiene en sus brazos, mientras que los modales suaves tienden a aquietar la nerviosidad del pequeño (Pacific Health Journal, enero de 1890).
HAY
QUE PROBAR LAS TEORÍAS. El
estudio de los libros será de poco beneficio, a menos que las ideas obtenidas
puedan ponerse en práctica. Y sin embargo, las sugestiones más valiosas de los
demás deberían adaptarse con reflexión y discernimiento. Tal vez no se adapten
igualmente a las circunstancias de cada madre, o a la disposición peculiar o el
temperamento de cada niño de la familia. Que la madre estudie cuidadosamente la
experiencia de otros, que advierta la diferencia existente entre sus métodos y
los propios, y pruebe cuidadosamente aquello que realmente parece tener valor
(Signs of the Times, 9-2-1882).
MÉTODOS EMPLEADOS EN LA ANTIGÜEDAD. Desde los más remotos tiempos, los fieles de Israel prestaron mucha atención al asunto de la educación. El Señor había indicado que a los niños, aun desde sus primeros días, se les instruyera acerca de su bondad y grandeza, especialmente como se revelaba en su ley y en la historia de Israel. Mediante el canto, la oración y las lecciones de las Escrituras, las madres tenían que enseñar a sus hijos que la ley de 31 Dios es una expresión de su carácter y que a medida que recibiesen en el corazón los principios de esa ley, la imagen de Dios se delinearía en la mente y en el alma. En la escuela y en el hogar, gran parte de la enseñanza era oral, pero los jóvenes aprendían también a leer los escritos hebreos, y los rollos de pergamino de las Escrituras del Antiguo Testamento se abrían a su estudio (La Educación Cristiana, pág. 386).
ENSEÑAD
CON BONDAD Y AFECTO. Los
padres y las madres tienen a su cargo la obra especial de enseñar a sus hijos
con bondad y afecto. Deben demostrar que como padres son los que sujetan las
riendas, que gobiernan, y que no son gobernados por sus hijos. Deben enseñar
que de cada uno se requiere obediencia (Carta 104, 1897).
EL ESPIRITU INQUIETO se inclina naturalmente a la travesura; la mente activa, si no está ocupada con cosas mejores, prestará atención a lo que sugiere Satanás.
LOS NIÑOS necesitan . . . ser instruidos, ser guiados
por las sendas seguras, ser mantenidos fuera del vicio, ser ganados por la
bondad, y ser confirmados en el bien hacer (Carta 28, 1890).
PADRES Y MADRES, tenéis una obra solemne que realizar. La salvación eterna de vuestros hijos depende de vuestra conducta. ¿Cómo educaréis con éxito a vuestros hijos? No reprendiéndolos, porque no hará ningún bien. Hablad a vuestros hijos como si tuvierais confianza en su inteligencia. Tratadlos con bondad, ternura y amor. Decidles lo que Dios espera que hagan. Decidles que Dios desea que se eduquen y se preparen para ser obreros con él. Cuando hagáis vuestra parte, podéis confiar que el Señor hará su parte (Manuscrito 33, 1909).
DEDICAD
TIEMPO A RAZONAR. Cada madre
debería dedicar tiempo para razonar con sus hijos, para corregir 32 sus errores, y enseñarles
pacientemente la conducta correcta (Testimonies, tomo 1, pág. 390).
CAMBIAD LOS METODOS DE INSTRUCCION. En la educación de los jóvenes, debe ejercerse el mayor cuidado y variar la instrucción, a fin de poner a contribución las altas y nobles facultades de la mente. . . Son pocos los que comprenden las necesidades esenciales de la mente, y cómo se ha de dirigir, el intelecto que se desarrolla, los crecientes pensamientos y sentimientos de la juventud (CM 59).
ENSEÑAD
LAS PRIMERAS LECCIONES AL AIRE LIBRE. Madres, dejad a los pequeñuelos jugar al aire libre;
dejadlos escuchar los cantos de las aves, y aprender del amor de Dios según se expresa
en sus hermosas obras. Enseñadles lecciones sencillas del libro de la
naturaleza y de las cosas que los rodean; y a medida que sus mentes se expandan
podrán añadirse las lecciones de los libros, y grabarse firmemente en su
memoria (Id., pág. 112).
POR OTRA RAZON, EL CULTIVO DEL SUELO es un buen trabajo
para los niños y jóvenes. Los pone en contacto directo con la naturaleza y el
Dios de ella. Y para que tengan esta ventaja, debe haber, en cuanto sea
posible, en relación con nuestras escuelas, grandes jardines y extensos terrenos
para el cultivo.
Una Educación recibida en tal ambiente está de acuerdo
con las indicaciones que Dios ha dado para la instrucción de los jóvenes...
Será especialmente valioso para los niños y los
jóvenes nerviosos que hallan agotadoras y difíciles de recordar las lecciones
de los libros. Hay salud y felicidad
para ellos en el estudio de la naturaleza; y las impresiones hechas no se
desvanecerán de su mente, porque quedarán asociadas con objetos que están continuamente
delante de sus ojos (Id., págs. 144, 145). 33
HACED LAS LECCIONES CORTAS E INTERESANTES. Cuando los padres cumplan cabalmente su parte, presentando línea sobre línea y precepto sobre precepto, haciendo sus lecciones cortas e interesantes, y enseñando no sólo por precepto sino también por ejemplo, el Señor colaborará con sus esfuerzos y los convertirá en maestros eficientes (Signs of the Times. 13-8-1896).
"DECIDLO
CON SENCILLEZ; DECIDLO CON FRECUENCIA". Los que instruyen a los niños deberían evitar
observaciones tediosas. Las observaciones cortas y al punto tendrán una feliz
influencia. Si debe decirse mucho, dígaselo brevemente pero con frecuencia. Unas
pocas palabras interesantes, una vez y otra, serán de más beneficio que decirlas
todas de una sola vez. Los discursos largos recargan la mente de capacidad
reducida de los niños. El exceso de conversación los llevará a detestar aun la
instrucción espiritual, del mismo modo como el comer en exceso recarga el
estómago y debilita el apetito, conduciendo a rechazar el alimento. Las mentes
de la gente pueden llegar a saturarse con demasiadas peroratas (Testimonies,
tomo 2, pág. 420).
ESTIMÚLESE EL PENSAMIENTO INDEPENDIENTE. De ese modo, al mismo tiempo que los niños y los jóvenes obtienen el conocimiento de los hechos por medio de los maestros y libros de texto, pueden aprender a sacar lecciones y descubrir verdades por sí mismos.
CUANDO trabajan en el jardín, interrogadles acerca de lo que aprenden del cuidado de sus plantas.
CUANDO contemplan un paisaje hermoso, preguntadles por qué vistió Dios los campos y los bosques con tonos tan encantadores y variados. ¿Por qué no es todo de un tinte pardo sombrío?
CUANDO recogen flores, inducidlos a pensar por qué conservó para nosotros la belleza de esos restos del Edén. Enseñadles a notar por todas partes, mediante las 34 evidencias que ofrece la naturaleza, el cuidado de Dios por nosotros, la maravillosa adaptación de todas las cosas a nuestras necesidades y felicidad (La Educación, pág. 115).
DIRÍJASE LA ACTIVIDAD INFANTIL. Los padres no necesitan pensar que es necesario reprimir la actividad de sus hijos, sino que deben comprender que es esencial guiarlos y prepararlos en las direcciones debidas. Estos impulsos activos son como los zarcillos, que, si no se los orienta, se prenderán de cualquier tronco y rama y se asirán de soportes bajos.
SI NO SE ENSEÑA a los vástagos a afirmarse en los soportes debidos, desperdiciarán sus energías sin propósito alguno. Lo mismo acontece con los niños. Sus actividades deben orientarse en la dirección correcta. Dadles a sus manos y mentes actividades que los hagan progresar en realizaciones físicas y mentales (Signs of the Times, 13-8-1896).
ENSEÑADLES
A SER ÚTILES EN UNA EDAD TEMPRANA. Muy temprano debe enseñarse al niño a ser útil. Tan pronto como su
fuerza y su poder de razonar hayan adquirido cierto desarrollo, debe dársele
algo que hacer en casa. Hay que animarle a tratar de ayudar a su padre y a su
madre; a tener abnegación y dominio propio; a anteponer la felicidad ajena y
los intereses del prójimo a los suyos propios, a alentar y ayudar a sus
hermanos y a sus compañeros de juegos y a ser bondadoso con los ancianos, los
enfermos y los infortunados. Cuanto más compenetre el hogar el verdadero
espíritu servicial, tanto más plenamente se desarrollará en la vida de los niños.
Así aprenderán a encontrar gozo en servir y sacrificarse por el bien de los
demás (MC 311, 312).
PADRES, ayudad a vuestros hijos a hacer la voluntad de
Dios siendo fieles en la realización de los deberes que les corresponden como
miembros de la 35 familia. Esto les
proporcionará una experiencia de lo más valiosa. Les enseñará que no deben
centrar sus pensamientos en sí mismos, ni hacer lo que a ellos les place o
divertirse como gustan. Educadlos pacientemente para hacer su parte en el
círculo familiar (Review and Herald, 17-11-1896).
FORMAD EL CARACTER mediante pequeñas atenciones repetidas con frecuencia. Padres, al educar a vuestros hijos, estudiad las lecciones que Dios ha dado en la naturaleza. Si queréis cultivar un clavel, o una rosa, o un lirio, ¿Cómo lo hacéis?
PREGUNTAD al jardinero por medio de qué
proceso logra que prosperen gloriosamente toda rama y hoja y se desarrollen con
simetría y hermosura. Él os dirá que no es mediante un trato rudo ni un
esfuerzo violento; porque eso no haría sino romper los delicados tallos. Es por
medio de pequeñas atenciones repetidas con frecuencia. Riega el suelo y protege
las crecientes plantas del viento impetuoso y del sol abrasador, y Dios las
hace prosperar y florecer con hermosura. Al tratar con vuestros hijos, seguid
el método del jardinero. Por toques suaves, por un ministerio amante, tratad de
moldear su carácter según el carácter de Cristo (DTG 475).
PRESTAD
ATENCIÓN A LAS COSAS PEQUEÑAS. ¡Qué
gran error se comete en la educación de los niños y los jóvenes, al
favorecerlos, complacerlos y halagarles! Se tornan egoístas e ineficaces, y
carecen de energía para realizar las pequeñas cosas de la vida. No se los educa
para adquirir fortaleza de carácter mediante la realización de los deberes
diarios, aunque parezcan muy humildes. . .
NADIE está calificado para cumplir una obra más grande e importante, a menos que haya sido fiel en la realización de los deberes menores.
El carácter se forma por grados, y lo mismo ocurre con la 36 preparación del alma para producir esfuerzo y energía proporcionados a la tarea que debe cumplirse (Testimonies, tomo 3, págs. 46, 47).
LOS NIÑOS TALENTOSOS REQUIEREN MAYOR CUIDADO. Deberíamos impresionar las mentes de nuestros hijos con la idea de que no se pertenecen a sí mismos, para ir, venir, vestirse, y actuar como les plazca. . . . Si poseen atractivos personales y raras habilidades naturales, debería ejercerse mayor cuidado en su educación, no sea que esos dones se conviertan en una maldición, y sean utilizados para descalificarlos para enfrentar las serias realidades de esta vida, y queden incapacitados para una vida mejor debido a los halagos, la vanidad y el amor a la ostentación (Signs of the Times, 9-12-1875).
EVÍTENSE LOS HALAGOS INDEBIDOS. No prestéis demasiada atención a los niños. Dejadlos que se entretengan por sí mismos. No los exhibáis ante las visitas como prodigios de inteligencia o sabiduría, sino que dejadlos tanto como sea posible en la sencillez de su infancia. Una buena razón por la cual tantos niños son tan atrevidos e impertinentes es que se les presta demasiada atención y se los alaba mucho, y sus dichos agudos son repetidos en su presencia. Esforzaos por no censurarlos indebidamente, pero tampoco los recarguéis con indebida alabanza y adulación. Satanás sembrará demasiado pronto semillas malas en tiernos corazones, y vosotros no debéis ayudarle en esa tarea (Id., 9-2-1882).
LEED PARA VUESTROS HIJOS. Padres y madres, obtened toda la ayuda que podáis del estudio de nuestros libros y publicaciones. Tomad tiempo para leer a vuestros hijos. . . . Formad un círculo de lectura del hogar, en el cual cada miembro de la familia pondrá a un lado las ocupaciones del día y se unirá en el estudio. Los jóvenes que han estado acostumbrados a leer novelas y libros de cuentos 37 triviales recibirán especial beneficio por participar del estudio familiar vespertino (CM 106, 107).
"INSTRUYA", NO "DIGA". A los padres se les encomienda la gran tarea de educar y enseñar a sus hijos para la vida futura e inmortal. Muchos padres y madres parecen pensar que si alimentan y visten a sus pequeños, y los educan de acuerdo con las normas del mundo, ya han cumplido su deber. Están demasiado ocupados con los negocios o el placer para hacer que la educación de sus hijos sea el objeto de estudio de sus vidas. No procuran educarlos para que empleen sus talentos para honra de su Redentor. Salomón no dijo: "Di al niño su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él". Sino que dijo: "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él" Prov. 22:6. (Review and Herald, 24-6-1890).
EDUCAR PARA EJERCER DOMINIO PROPIO. Ninguna obra emprendida por los hombres requiere, mayor cuidado y habilidad que la preparación y la educación debidas de los jóvenes y los niños. No hay influencias tan potentes como las que nos rodean en nuestros primeros años de vida. . . .
LA NATURALEZA del hombre es triple, y la educación recomendada por Salomón comprende el recto desarrollo de las facultades físicas, intelectuales y morales.
A FIN de realizar debidamente esta obra, los padres y los maestros deben comprender "cómo debe ser la manera de vivir del niño". Esto comprende más que un conocimiento de los libros o el aprendizaje en la escuela.
ABARCA la práctica de la temperancia, la bondad fraternal y la piedad; el
cumplimiento de nuestro deber hacia nosotros, nuestros prójimos y Dios.
LA ENSEÑANZA DE LOS NIÑOS debe guiarse por principios diferentes de los que gobiernan la enseñanza 38 de los animales irracionales.
LA BESTIA debe únicamente acostumbrarse a someterse a su maestro,
PERO EL NIÑO debe aprender a controlarse a sí ismo.
LA VOLUNTAD debe enseñarse para que obedezca los dictados de la razón y la conciencia.
ES POSIBLE disciplinar a un niño para que, como la bestia,
NO POSEA voluntad propia, al hundirse su individualidad en la de su maestro.
ESTA ENSEÑANZA no es buena Y TIENE efectos desastrosos.
LOS NIÑOS que son educados en esta forma carecerán de firmeza y decisión.
NO SE LOS ENSEÑA a obrar por principio;
LAS FACULTADES DEL RAZONAMIENTO no se fortalecen por el ejercicio.
HASTA DONDE SEA POSIBLE, cada niño debería ser enseñado a confiar en sí mismo.
AL PONER EN EJERCICIO las diferentes facultades,
APRENDERA dónde es más fuerte y en qué es deficiente.
UN INSTRUCTOR SABIO dará atención
especial al desarrollo de los rasgos más débiles, a fin de que el niño forme un
carácter bien equilibrado y armonioso. (Fundamentals of Christian Education,
pág. 57). CN/EGW/MHP 39
sábado, 21 de mayo de 2022
03. CUÁNDO COMENZAR LA EDUCACIÓN DEL NIÑO. (I. EL HOGAR, LA PRIMERA ESCUELA) CN/EGW
LA EDUCACIÓN COMIENZA
CON EL LACTANTE. La palabra
"educación" significa más que un curso de estudios. La educación
comienza cuando el niño está en los brazos de su madre. Mientras la madre
moldea y forma el carácter de sus hijos, los está educando (Good Health, julio
de 1880).
Los padres envían a
sus hijos a la escuela y cuando han hecho esto, piensan que ya los han educado.
Pero la educación es una cuestión más amplia de lo que muchos comprenden:
abarca todo el proceso mediante el cual el niño es instruido desde el
nacimiento a la segunda infancia, de la segunda infancia a la juventud, y de la
juventud a la adultez. Tan pronto como un niño es capaz de formar una idea,
debería comenzar su educación (Review and Herald, 27-6-1899).
COMENZAD CUANDO LA
MENTE ES MÁS IMPRESIONABLE. La
obra de educación y formación debería comenzar en la primera infancia del niño,
porque entonces la mente es más impresionable, y las lecciones impartidas se
recuerdan mejor (Carta 1, 1877).
Los niños deberían
ser educados en la escuela del hogar desde la cuna hasta la madurez. Y, como en el caso de cualquier escuela bien
llevada, los maestros mismos obtienen importante conocimiento; especialmente la
madre, que es la maestra principal en el hogar, debería allí aprender las
lecciones más valiosas para su vida (Pacific Health Journal, mayo de 1890).
Los padres tienen el
deber de pronunciar las palabras debidas. . . . Día a día deberían aprender en
la escuela de Cristo lecciones de Aquel que los ama. Luego la historia del amor eterno de Dios 27 será repetida a los tiernos niños en
la escuela del hogar. Así, antes de que la razón se desarrolle plenamente, los
hijos pueden aprender de sus padres la actitud debida (Manuscrito 84, 1897).
CONSIDERAD LA
PREPARACIÓN PRECOZ. La
preparación precoz de los niños es un tema que debería estudiarse
cuidadosamente. Necesitamos convertir el
tema de la educación de nuestros hijos en una preocupación, porque su salvación
depende mayormente de la educación que se les imparte en la niñez. Los padres y
guardianes deben mantener pureza en el corazón y en la vida, si desean que sus
hijos sean puros. Como padres y madres, deberíamos educarnos y disciplinarnos. Luego
como maestros del hogar, podremos formar a nuestros hijos, preparándolos para
la herencia inmortal (Review and Herald, 8-9-1904).
REALIZAD UN BUEN
COMIENZO. Vuestros hijos son
la propiedad de Dios, comprada por precio. Tened mucho cuidado, padres y
madres, en tratarlos en forma cristiana (Manuscrito 126, 1897).
Los jóvenes deberían
ser educados cuidadosa y juiciosamente, porque los malos hábitos formados en la
infancia y la juventud a menudo perduran durante toda la vida. Que Dios nos
ayude a ver la necesidad de realizar un comienzo correcto (The Gospel Herald,
24-12-1902).
LA IMPORTANCIA DE
EDUCAR AL PRIMER HIJO. El
primer hijo debería ser educado especialmente con mucho cuidado, porque él
educará al resto. Los niños crecen de acuerdo con la influencia de los que los
rodean. Si son manejados por aquellos que son ruidosos y turbulentos, ellos
también se convierten en ruidosos y casi insoportables. (Manuscrito 64, 1899).
LA PLANTA COMO LECCIÓN OBJETIVA DE LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS. El desarrollo gradual de la planta a 28 partir de la semilla, es una lección objetiva para la educación del niño. "Primero hierba, luego espiga, luego grano lleno en la espiga" (Mar. 4:28).
El que dio esta parábola, creó la semillita, le dio sus propiedades vitales, y dictó las leyes que rigen su crecimiento. Y las verdades enseñadas por la parábola fueron hechas una realidad en su propia vida. El, la Majestad del cielo, el Rey de gloria, se hizo criatura en Belén, y representó por un tiempo a la infancia impotente que depende del cuidado materno.
En su niñez habló y se condujo como niño, honró a sus padres, y realizó sus deseos en forma útil. Pero a partir del primer destello de inteligencia, fue creciendo constantemente en gracia y en conocimiento de la verdad (La Educación, págs. 102, 103). 29
Conducción Del Niño (EGW)
lunes, 16 de mayo de 2022
02. LOS PRIMEROS MAESTROS (I. EL HOGAR, LA PRIMERA ESCUELA) CN/EGW
LOS PRIMEROS MAESTROS DEL HOGAR.
LOS PADRES DEBEN COMPRENDER SU RESPONSABILIDAD. El padre y la madre deberían ser los primeros maestros de sus hijos (Manuscrito 67, 1903).
Los padres y las madres deben comprender su responsabilidad. El mundo está lleno de trampas para los jóvenes. Muchísimos son atraídos por una vida de placeres egoístas y sensuales. No pueden discernir los peligros ocultos o el fin temible de la senda que a ellos les parece camino de la felicidad. Cediendo a sus apetitos y pasiones, malgastan sus energías, y millones quedan perdidos para este mundo y para el venidero.
Los padres deberían recordar siempre que sus hijos tienen que
arrostrar estas tentaciones. Deben preparar al niño desde antes de su
nacimiento para predisponerlo a pelear con éxito las batallas contra el mal (El
Ministerio de Curación, pág. 287).
Los
padres necesitan a cada paso Una Sabiduría más que humana a fin de
comprender cómo educar mejor a sus hijos para una vida útil y feliz aquí, y
para un servicio más elevado y un mayor gozo en el más allá (RH 13-9-1881).
LA EDUCACIÓN INFANTIL
UNA PARTE IMPORTANTE DEL PLAN DE DIOS. La educación de los niños constituye una parte
importante del plan de Dios para demostrar el poder del cristianismo. Una
solemne responsabilidad reposa sobre los padres en el sentido de educar a sus
hijos para que cuando salgan al mundo, hagan bien y no mal a aquellos con
quienes se asocien (Signs of the Times, 25-9-1901).
Los Padres no
Deberían Considerar Livianamente la obra de educar a sus hijos, ni descuidarla
por ningún motivo. Deberían emplear mucho tiempo estudiando cuidadosamente las
leyes que regulan nuestro organismo. Deberían hacer su primer objetivo 22 el conocer cabalmente la manera
debida de tratar con sus hijos, a fin de proporcionarles mentes y cuerpos
sanos. . . .
Muchos que profesan
ser seguidores de Cristo descuidan tristemente sus deberes domésticos; no
perciben la sagrada importancia de la responsabilidad que Dios ha encomendado
en sus manos, de moldear los caracteres de sus hijos de tal modo que posean una
fibra moral que les permita resistir a las numerosas tentaciones que entrampan
los pies de la juventud (Pacific Health Journal, abril de 1890).
ES NECESARIA LA COLABORACIÓN CON DIOS. Cristo no le pidió a su Padre que retirara a los discípulos del mundo, sino que los guardara del mal en el mundo para protegerlos de caer en las tentaciones que encontrarían en todas partes.
Los padres y las madres deberían ofrecer esta misma oración en favor de sus hijos. ¿Pero han de rogar a Dios y luego dejar que sus hijos hagan como les plazca?
Dios no puede proteger del mal a los hijos si los padres no colaboran
con él. Los progenitores deben realizar su obra valiente y gozosamente,
manifestando un esfuerzo incansable (RH 9-7-1901).
Si los padres
comprendieran que nunca quedarán libres de la responsabilidad de educar y
formar a sus hijos para Dios, si hicieran su obra con fe, colaborando con Dios
mediante oración ferviente y trabajo, tendrían éxito en llevar a sus hijos al
Salvador (Signs of the Times, 9-4-1896).
CÓMO
CUMPLIÓ SU RESPONSABILIDAD UN MATRIMONIO. Un
ángel celestial acudió a instruir a Zacarías y Elisabeth acerca de la manera
como deberían educar a su hijo, a fin de trabajar en armonía con Dios en la
preparación de un mensajero que anunciara el advenimiento de Cristo. Como
padres debían colaborar fielmente con Dios en formar en Juan un 23 carácter que lo capacitara para
realizar la parte que Dios le había asignado como obrero competente.
Juan
les había nacido a una edad avanzada, era hijo de un milagro, y los padres
pudieron pensar que tenía una tarea especial que realizar para el Señor y que
el Señor lo cuidaría. Pero los padres no razonaron en esa forma; se retiraron a
un lugar alejado, donde su hijo no estuviera expuesto a las tentaciones de la
vida ciudadana, o fuera inducido a alejarse del consejo y la instrucción que ellos
como padres le darían. Cumplieron su parte en desarrollar en el niño un
carácter que en todo sentido satisfaría el propósito para el cual Dios lo había
traído a la existencia. . . . Cumplieron sagradamente su obligación (Id.,
16-4-1896).
CONSIDERAD
A LOS HIJOS COMO UN LEGADO. Los padres deben considerar a sus hijos como un legado de Dios
para ser educados para la familia celestial. Educadlos en el temor y amor de
Dios, porque "el temor de Dios es el principio de la sabiduría"
(Ibid.).
Los que
son leales a Dios lo manifestarán en la vida doméstica. Considerarán la
educación de sus hijos como una obra sagrada encomendada por el Altísimo
(Manuscrito 103, 1902).
LOS PADRES DEBEN
CALIFICARSE COMO MAESTROS CRISTIANOS. La importantísima obra de los padres es muy
descuidada. Despertad, padres, de vuestro sueño espiritual y comprended que la
primera enseñanza que reciben los niños debéis dársela vosotros. Debéis enseñar
a vuestros pequeños a conocer a Dios. Debéis realizar esta obra antes de que
Satanás siembre sus semillas en sus corazones. Dios llama a sus hijos, y deben
ser conducidos hacia él, educados en hábitos de trabajo, limpieza y orden. Esta
es la disciplina que Cristo desea que reciban (Review and Herald, 9-10-1900). 24
El pecado estará a la
puerta de los padres a menos que se despierten y se capaciten para ser maestros
inteligentes, seguros y cristianos (Manuscrito 38, 1895).
ES
NECESARIA LA UNIDAD ENTRE LOS PADRES. El esposo y la esposa han de estar
estrechamente unidos en su obra en la escuela del hogar. Deben ser muy suaves y
cuidadosos en su manera de hablar, no sea que abran una puerta a la tentación a
través de la cual Satanás entre para ganar victoria tras victoria. Deben ser
mutuamente bondadosos y corteses, obrando en tal forma que puedan respetarse
recíprocamente. Cada uno ha de ayudar al otro a fin de rodear al hogar de una
atmósfera agradable y sana. No deberían discutir en presencia de sus hijos. Deberían
conservar siempre la dignidad cristiana (Carta 272, 1903).
EL INSTRUCTOR
ESPECIAL PARA CADA HIJO. La madre siempre debería ocupar un lugar sobresaliente en esta
obra de educar a sus hijos. En tanto que tareas graves e importantes reposan
sobre el padre, la madre mediante una asociación casi constante con sus hijos,
especialmente en sus años más tiernos, siempre debe ser su instructora especial
y compañera (Pacific Health Journal, enero de 1890).
UNA EDUCACIÓN MÁS AMPLIA QUE LA MERA INSTRUCCIÓN. Los padres deben aprender la lección de la obediencia implícita a la voz de Dios, que les habla desde su Palabra; y al aprender esta lección, pueden enseñar a sus hijos la obediencia mediante el precepto y el ejemplo. Esta es la obra que debería realizarse en el hogar.
Aquellos que la hagan se elevarán a sí mismos
al comprender que deben elevar también a sus hijos. Esta educación significa mucho
más que una mera instrucción (Manuscrito 84, 1897).
UNA
OBRA ESPORÁDICA NO ES ACEPTABLE. La obra que se realice esporádicamente en el hogar no
pasará 25 la prueba del juicio. La fe y
las obras han de ser combinadas por los padres cristianos. Así como Abrahán
continuó guiando a su familia después de él, también los padres de la
actualidad han de guiar a sus familias después de ellos. La norma que cada
padre debe defender es ésta: "Que guarden el camino de Jehová". Todo
otro camino es una senda que conduce, no a la ciudad de Dios, sino a las filas
del destructor (Review and Herald, 30-3-1897).
QUE LOS PADRES REVISEN SU OBRA.
¿Quisieran repasar su obra los padres en lo que atañe a la educación y preparación de sus hijos, y considerar si acaso han cumplido plenamente su deber con esperanza y fe para que esos niños sean una corona de gozo en el día del Señor Jesús?
¿Han trabajado por el bienestar de sus hijos, de tal modo que Jesús pueda contemplarlos desde el cielo y santificar sus esfuerzos mediante su Espíritu?
Padres, a vosotros os toca preparar a vuestros hijos para ser útiles en esta vida en el grado más alto, y compartir la gloria final de lo que ha de venir.
(Good Health, enero de 1880). 26
La Conducción Del Niño (EGW).
domingo, 15 de mayo de 2022
01. LA IMPORTANCIA DEL HOGAR COMO ESCUELA 2 (I. EL HOGAR, LA PRIMERA ESCUELA) CN/EGW
EL GRAN ALCANCE EN LA EDUCACIÓN DEL HOGAR. La educación del hogar significa mucho. Es una cuestión de vasto alcance. Abrahán fue llamado el padre de los fieles. Entre las cosas que lo convirtieron 19 en un notable ejemplo de piedad se encuentra la estricta consideración que daba a los mandamientos de Dios en su hogar. Cultivaba la religión de la familia. El que ve la educación impartida en cada hogar, y que mide la influencia de esta educación, dijo: "Yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio" (Carta 9, 1904).
Dios mandó a los hebreos que enseñasen sus requerimientos a sus hijos y que los familiarizase con todo su proceder para con su pueblo. El hogar y la escuela eran uno. En lugar de labios extraños, los amantes corazones del padre y de la madre tenían que dar instrucción a sus hijos. Los pensamientos de Dios estaban asociados con todos los acontecimientos de la vida diaria en el hogar. Las obras poderosas de Dios en la liberación de su pueblo eran repetidas con elocuencia y reverente temor. Las grandes verdades de la providencia de Dios y de la vida futura eran grabadas en las mentes juveniles, y así éstas llegaban a familiarizarse con todo lo que fuese verdadero, bueno y bello.
Mediante el empleo de figuras y símbolos, las lecciones dadas eran ilustradas y grabadas así en la memoria más firmemente. Por medio de ese conjunto de imágenes animadas, el niño era, casi desde los primeros años, iniciado en los misterios, la sabiduría y las esperanzas de sus padres y encauzado en una manera de pensar, sentir y prever que alcanzaba más allá de lo visible y transitorio: hasta lo invisible y eterno. (La Educación Cristiana, pág. 260).
HABILITA PARA LA ESCUELA FORMAL. La obra de los padres precede a la del maestro. Tienen una escuela en el hogar: el primer grado. Si tratan de aprender cuidadosamente cuál es su deber y de cumplirlo con oración, prepararán a sus hijos para entrar en 20 el segundo grado, para recibir instrucciones del maestro (Review and Herald, 13-6-1882).
MODELA EL CARÁCTER. El hogar puede ser una escuela donde el carácter de los niños se modele a la semejanza de un palacio (Manuscrito 136, 1898).
LA EDUCACIÓN EN EL HOGAR DE NAZARET. Jesús recibió su educación en el hogar. Su madre fue su primer maestro humano. De los labios de ella, y de los escritos de los profetas, aprendió las cosas del cielo. Vivió en un hogar de aldeanos y con fidelidad y buen ánimo llevó su parte de las cargas de la casa.
El que había sido el comandante del cielo, consintió en ser un siervo voluntario, un hijo amante y obediente. Aprendió un oficio, y con sus propias manos trabajó en la carpintería con José (El Ministerio de Curación, págs. 310, 311). 21
La Conducción Del Niño (EGW). MHP
01. LA IMPORTANCIA DEL HOGAR COMO ESCUELA 1 (I. EL HOGAR, LA PRIMERA ESCUELA) CN/EGW
LA EDUCACIÓN COMIENZA
EN EL HOGAR. En el hogar es donde
ha de empezar la educación del niño. Allí está su primera escuela. Allí, con
sus padres como maestros, debe aprender las lecciones que han de guiarlo a
través de la vida: lecciones de respeto, obediencia, reverencia, dominio
propio. Las influencias educativas del hogar son un poder decidido para el bien
o el mal. Son, en muchos respectos, silenciosas y graduales, pero si se ejercen
de la debida manera, llegan a ser un poder abarcante para la verdad y la
justicia. Si no se instruye correctamente al niño en el hogar, Satanás lo
educará por instrumentos elegidos por él. ¡Cuán importante es, pues, la escuela
del hogar! (Consejos para los Maestros. pág. 83).
LA COLOCACIÓN DEL
FUNDAMENTO SÓLIDO. Sobre los
padres recae la obligación de dar instrucción física, mental y espiritual. Debe
ser el objeto de todo padre, asegurar para su hijo un carácter bien
equilibrado, simétrico. Esa es una obra de no pequeña magnitud e importancia,
una obra que requiere ferviente meditación y oración no menos que esfuerzo
paciente y perseverante. Hay que echar un fundamento correcto, levantar un
armazón fuerte y firme, y luego, día tras día, adelantar la obra de edificar,
pulir y perfeccionar (Ibid.). 18
NIÉGUESE AL NIÑO
TODO, MENOS ESTE DERECHO. Padres,
recordad que vuestro hogar es una escuela en la cual vuestros hijos han de ser
preparados para las moradas de arriba. Negadles todas las cosas antes que la
educación que deberían recibir en sus primeros años. No les permitáis
manifestar su enojo. Enseñadles a ser bondadosos y pacientes. Enseñadles a ser
considerados con otros. Así los prepararéis para un ministerio superior en las
cosas de la religión (Manuscrito 102, 1903).
El hogar debería ser
una escuela preparatoria donde los niños y los jóvenes se capaciten para el
servicio del Maestro, el cual los ha de preparar para unirse con la escuela
superior en el reino de Dios (Manuscrito 7, 1899).
NO ES UN ASUNTO DE
SEGUNDA IMPORTANCIA. La
educación que se imparte en el hogar no debe considerarse como un asunto de
importancia secundaria Ocupa el primer lugar en toda verdadera educación. Los
padres y las madres han recibido la responsabilidad de moldear las mentes de
sus hijos (Review and Herald, 6-6-1899).
Cuán alarmante es el aforismo que dice: "Árbol que crece torcido, su tronco nunca endereza". Debe aplicarse a la formación de nuestros hijos. Padres, ¿recordaréis que la educación de vuestros hijos, desde sus años más tiernos, os ha sido confiada como una empresa sagrada? Estos árboles tiernos han de formarse con cariño, a fin de que puedan trasplantarse en el huerto del Señor. Por ningún motivo debe descuidarse la educación en el hogar. Los que la descuidan, están descuidando un deber religioso (Manuscrito 84, 1897). La Conducción Del Niño (EGW). MHP



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