lunes, 11 de marzo de 2024

10. “EL DOMINIO PROPIO…”

Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. (Proverbios 16:32).

[El que tarda en airarse] ha vencido al yo- el enemigo más poderoso que el hombre tiene que enfrentar.

La Mayor evidencia de nobleza en un cristiano es el dominio propio, El que puede permanecer inconmovible en medio de una tormenta de ultrajes es uno de los héroes de Dios.

Dominar el espíritu es mantener el yo bajo disciplina; resistir el mal; regular cada palabra y acto por la gran norma de la justicia de Dios.

El que ha aprendido a enseñorearse de su espíritu se elevará por encima de los desaires, las contrariedades, los disgustos a los cuales estamos expuestos diariamente, y éstos dejarán de arrojar una sombra sobre su ánimo.

Es El Propósito de Dios que el regio poder de la razón santificada, controlado por la gracia divina, Ejerza Dominio en las vidas de los seres humanos. El que se enseñorea de su espíritu está en posesión de este poder.

En la infancia y en la juventud el carácter es de lo más impresionable. La facultad del dominio propio debería adquirirse entonces.

 Junto al hogar y a la mesa familiar se ejercen influencias cuyos resultados son tan duraderos como la eternidad.

Más que cualquier dote natural, los hábitos establecidos en los años tempranos determinarán si un hombre ha de ser victorioso o vencido en la batalla de la vida. RJ284

AUDIO. https://youtu.be/xD7nArHnYaw?si=Ij2Cv7kQWw5K6sjV