LA EDUCACIÓN COMIENZA
CON EL LACTANTE. La palabra
"educación" significa más que un curso de estudios. La educación
comienza cuando el niño está en los brazos de su madre. Mientras la madre
moldea y forma el carácter de sus hijos, los está educando (Good Health, julio
de 1880).
Los padres envían a
sus hijos a la escuela y cuando han hecho esto, piensan que ya los han educado.
Pero la educación es una cuestión más amplia de lo que muchos comprenden:
abarca todo el proceso mediante el cual el niño es instruido desde el
nacimiento a la segunda infancia, de la segunda infancia a la juventud, y de la
juventud a la adultez. Tan pronto como un niño es capaz de formar una idea,
debería comenzar su educación (Review and Herald, 27-6-1899).
COMENZAD CUANDO LA
MENTE ES MÁS IMPRESIONABLE. La
obra de educación y formación debería comenzar en la primera infancia del niño,
porque entonces la mente es más impresionable, y las lecciones impartidas se
recuerdan mejor (Carta 1, 1877).
Los niños deberían
ser educados en la escuela del hogar desde la cuna hasta la madurez. Y, como en el caso de cualquier escuela bien
llevada, los maestros mismos obtienen importante conocimiento; especialmente la
madre, que es la maestra principal en el hogar, debería allí aprender las
lecciones más valiosas para su vida (Pacific Health Journal, mayo de 1890).
Los padres tienen el
deber de pronunciar las palabras debidas. . . . Día a día deberían aprender en
la escuela de Cristo lecciones de Aquel que los ama. Luego la historia del amor eterno de Dios 27 será repetida a los tiernos niños en
la escuela del hogar. Así, antes de que la razón se desarrolle plenamente, los
hijos pueden aprender de sus padres la actitud debida (Manuscrito 84, 1897).
CONSIDERAD LA
PREPARACIÓN PRECOZ. La
preparación precoz de los niños es un tema que debería estudiarse
cuidadosamente. Necesitamos convertir el
tema de la educación de nuestros hijos en una preocupación, porque su salvación
depende mayormente de la educación que se les imparte en la niñez. Los padres y
guardianes deben mantener pureza en el corazón y en la vida, si desean que sus
hijos sean puros. Como padres y madres, deberíamos educarnos y disciplinarnos. Luego
como maestros del hogar, podremos formar a nuestros hijos, preparándolos para
la herencia inmortal (Review and Herald, 8-9-1904).
REALIZAD UN BUEN
COMIENZO. Vuestros hijos son
la propiedad de Dios, comprada por precio. Tened mucho cuidado, padres y
madres, en tratarlos en forma cristiana (Manuscrito 126, 1897).
Los jóvenes deberían
ser educados cuidadosa y juiciosamente, porque los malos hábitos formados en la
infancia y la juventud a menudo perduran durante toda la vida. Que Dios nos
ayude a ver la necesidad de realizar un comienzo correcto (The Gospel Herald,
24-12-1902).
LA IMPORTANCIA DE
EDUCAR AL PRIMER HIJO. El
primer hijo debería ser educado especialmente con mucho cuidado, porque él
educará al resto. Los niños crecen de acuerdo con la influencia de los que los
rodean. Si son manejados por aquellos que son ruidosos y turbulentos, ellos
también se convierten en ruidosos y casi insoportables. (Manuscrito 64, 1899).
LA PLANTA COMO LECCIÓN OBJETIVA DE LA EDUCACIÓN DE LOS NIÑOS. El desarrollo gradual de la planta a 28 partir de la semilla, es una lección objetiva para la educación del niño. "Primero hierba, luego espiga, luego grano lleno en la espiga" (Mar. 4:28).
El que dio esta parábola, creó la semillita, le dio sus propiedades vitales, y dictó las leyes que rigen su crecimiento. Y las verdades enseñadas por la parábola fueron hechas una realidad en su propia vida. El, la Majestad del cielo, el Rey de gloria, se hizo criatura en Belén, y representó por un tiempo a la infancia impotente que depende del cuidado materno.
En su niñez habló y se condujo como niño, honró a sus padres, y realizó sus deseos en forma útil. Pero a partir del primer destello de inteligencia, fue creciendo constantemente en gracia y en conocimiento de la verdad (La Educación, págs. 102, 103). 29
Conducción Del Niño (EGW)
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