sábado, 16 de septiembre de 2023

09. “EL CONTROL DEL APETITO DEBE COMENZAR EN LA NIÑEZ”

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. Proverbios 1:7.

No Sólo Se Ha Transmitido La Enfermedad De Padres A Hijos, Generación Tras Generación, Sino Que Los Padres Legan A Sus Hijos Sus Propios Hábitos Erróneos, Apetitos Pervertidos Y Pasiones Corruptas.

Los Hombres Y Las Mujeres son lentos para aprender sabiduría de la historia del pasado.

La extraña ausencia de principios que caracteriza a la generación actual, el descuido de las leyes de la vida y la salud, es asombroso.

Aunque puede obtenerse fácilmente un conocimiento de estas cosas, prevalece, en cuanto a esto, una ignorancia deplorable.

La Principal Ansiedad De La Mayoría Es: “¿Qué comeré? ¿Qué beberé? ¿Con qué me vestiré?”

 A pesar de todo lo que se ha dicho y escrito sobre la importancia de la salud y los medios para conservarla, el apetito es la gran ley que generalmente gobierna a los hombres y a las mujeres. —The Review and Herald, 13 de diciembre de 1881.

¿Qué Puede Hacerse Para Detener La Marea De Enfermedad Y Crimen Que Está Arrastrando A Nuestra Especie A La Ruina Y A La Muerte?

Como La Gran Causa Del Mal Ha De Hallarse En La Complacencia Del Apetito Y La Pasión, La Primera Y Gran Obra De Reforma Debe Ser Aprender Y Poner En Práctica Las Lecciones De La Temperancia Y El Dominio Propio.

Si ha de efectuarse un cambio permanente para el mejoramiento de la sociedad, la educación de las masas debe empezar en la época temprana de la vida.

Es casi seguro que los hábitos formados en la infancia y la juventud, los gustos adquiridos, el dominio propio logrado, los principios inculcados desde la cuna, han de determinar el futuro del hombre o de la mujer.

El crimen y la corrupción resultantes de la intemperancia y las costumbres relajadas podrían ser evitados por la debida educación de la juventud.

La salud física perfecta es una de las más grandes ayudas para formar en la juventud caracteres puros y nobles, fortaleciéndolos para dominar el apetito y refrenar los excesos degradantes; y, por otra parte, estos mismos hábitos de dominio propio son esenciales para el mantenimiento de la salud...

La juventud es, por excelencia, la época de almacenar los conocimientos que han de ser puestos diariamente en práctica durante toda la vida.

La juventud es la época para establecer buenos hábitos, para corregir los malos ya contraídos, para lograr y mantener el poder del dominio propio y trazar el plan de acostumbrarse a la práctica de ordenar todos los actos de la vida de acuerdo con la voluntad de Dios y el bienestar de nuestros semejantes. Mensajes para los Jóvenes, 231, 232. [299]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=9t6Gc6uzVKg&list=PLVsLdOIe7sVvZ3HC_pSy55432LMrBlRZP&index=18&pp=gAQBiAQBsAQB

 

jueves, 29 de junio de 2023

08. ANA Y LA VIDA TEMPRANA DE SAMUEL.

 

Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres. (1 Samuel 2:26).

El cumplimiento del voto de Ana de dedicar su hijo al Señor no fue demorado hasta que pudiera presentarlo en el tabernáculo. 

Desde el mismo amanecer del intelecto instruyó su mente infantil para que amara y reverenciara a Dios, y se considerara a sí mismo como propiedad del Señor. 

Ella buscó guiar sus pensamientos hacia el Creador con cada objeto familiar que lo rodeaba.

Cuando se separó de su hijo, la solicitud de esa fiel madre no cesó. 

Él era el objeto de sus oraciones. Cada año le hacía una pequeña túnica, y cuando venía con su esposo para el sacrificio anual, se la presentaba al niño como prenda de su amor. 

En cada puntada de esa túnica ella había musitado una oración para que pudiera ser puro, noble e íntegro.

 No pedía que pudiera ser grande, sino que fervientemente rogaba que pudiera ser bueno.

Su fe y devoción fueron recompensadas. Pudo ver a su hijo, en la sencillez de la niñez, caminar en el amor y el temor de Dios. 

Lo vio crecer hasta la madurez en favor para con Dios y para con los hombres, humilde, reverente, puntual en el deber, y ferviente en el servicio de su divino Maestro...

Ojalá cada madre pudiera ser consciente de cuán grandes son sus deberes y sus responsabilidades, y cuán grande será la recompensa de la fidelidad.

La influencia diaria de la madre sobre sus hijos los está preparando para la vida eterna o la muerte eterna.

Ella ejerce en su hogar un poder más decisivo que el ministro en el púlpito, o aun el rey en su trono.

 El día de Dios habrá de revelar cuánto debe el mundo a las madres piadosas por hombres que han sido resueltos abogados de la verdad y la reforma -hombres que han sido decididos para hacer y atreverse a ello, que se han mantenido inconmovibles en medio de pruebas y tentaciones; hombres que escogen los elevados y santos intereses de la verdad y la gloria de Dios antes que el honor mundano o la vida misma.

Cuando el Juez se siente y los libros sean abiertos; cuando el "bien hecho" del gran Juez sea pronunciado y la corona de gloria sea puesta sobre la frente del vencedor, muchos alzarán sus coronas ante la vista del universo reunido, y señalando a su madre dirán: "Ella me hizo todo lo que soy por la gracia de Dios.

Su instrucción, sus oraciones, han sido bendecidas para mi salvación eterna".

Samuel llegó a ser un gran hombre en el sentido más completo, de la forma como Dios estima el carácter...

Los jóvenes deberían ser adiestrados para permanecer firmes del lado de lo correcto en medio de la prevaleciente iniquidad, para hacer todo lo que esté de su parte para detener el avance del vicio, y para promover la virtud, la pureza y la auténtica hombría.

Las impresiones hechas sobre la mente y el carácter en la vida temprana son profundas y permanentes.

 -Signs of he Times, 3 de noviembre de 1881. RJ187/EGW/MHP 188

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=4k7eEPsH7sk&list=PLtrFh-HO7ogAi4YKz7zJQjd1Lir1aFaVt&index=30&pp=sAQB

 

lunes, 26 de junio de 2023

07. LAS VERDADES SE TRANSMITEN DE PADRE A HIJO.

Envió el rey, y le soltó; El señor de los pueblos, y le dejó ir libre. Lo puso por señor de su casa, Y por gobernador de todas sus posesiones, Para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, Y a sus ancianos enseñara sabiduría. (Salmo 105:20-22).

En su niñez [a José] se le había enseñado a amar y temer a Dios. 

A menudo se le había contado, en la tienda de su padre, bajo las estrellas de Siria, la historia de la visión nocturna de Betel, de la escalera entre el cielo y la tierra, de los ángeles que subían y bajaban, y de Aquel que se reveló a Jacob desde el trono de lo alto.

Se le había contado la historia del conflicto habido junto al Jaboc, donde, después de renunciar a sus pecados arraigados, Jacob fue vencedor y recibió el título de príncipe con Dios.

Mientras era pastorcillo y cuidaba los rebaños de su padre, la vida pura y sencilla de José había favorecido el desarrollo de las facultades físicas y mentales.

 Por la comunión con Dios mediante la naturaleza, y el estudio de las grandes verdades transmitidas de padre a hijo, como cometido sagrado, obtuvo fuerza mental y firmeza de principios.

Cuando se produjo la crisis de su vida, durante el viaje terrible que hizo desde el hogar de su niñez, situado en Canaán, a la esclavitud que le esperaba en Egipto, al contemplar por última vez las colinas que ocultaban las tiendas de su parentela, José recordó al Dios de su padre. 

Recordó las lecciones aprendidas en su niñez y su alma se conmovió cuando hizo la resolución de ser fiel, y conducirse siempre como corresponde a un súbdito del Rey del cielo.

José permaneció fiel durante su amarga vida como extranjero y esclavo, en medio de las escenas y los ruidos del vicio y las seducciones del culto pagano, culto rodeado de todos los atractivos de la riqueza, la cultura y la pompa de la realeza.

  Había aprendido la lección de la obediencia al deber. 

La fidelidad en cualquier situación, desde la más humilde a la más encumbrada, adiestró todas sus facultades para un servicio más elevado.

 Cuando fue llamado a la corte de Faraón, Egipto era la nación más poderosa. En cuanto a civilización, arte y ciencia, no tenía rival. 

José administró los negocios del reino en una época de dificultad y peligro extremos, y lo hizo de un modo que cautivó la confianza del rey y del pueblo. 

Faraón lo puso por señor de su casa, y por gobernador de todas sus posesiones, para que reprimiera a sus grandes como él quisiese, y a sus ancianos enseñara sabiduría"...

La lealtad a Dios, la fe en el Invisible, constituían el ancla de José.

En esto residía el secreto de su poder. "Y los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob" (Génesis 49:24).

José y Daniel demostraron ser fieles a los principios de la educación recibida en su niñez, fieles a Aquel de quien eran representantes.

-La educación, págs. 52-54, 56, 57. RJ184/EGW/MHP 185

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=kkmq8MJdfTQ&list=PLtrFh-HO7ogAi4YKz7zJQjd1Lir1aFaVt&index=27&pp=sAQB

 

jueves, 22 de junio de 2023

06. ENSEÑEN A LOS NIÑOS A SER OBREROS CON DIOS.

 

¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son rectos, y los justos andarán por ellos; más los rebeldes caerán en ellos. (Oseas 14:9).

En la vida de un cristiano, las cosas de este mundo, los ídolos del orgullo, la extravagancia y la autoindulgencia no deben tener lugar. 

Dios no formó el ojo para ser usado para propósitos egoístas. 

Él nos dio la visión a fin de que podamos contemplar y admirar al Salvador en las obras que creó para nuestro placer.

Cuando los niños se preparan para asistir a una de nuestras escuelas, los padres sabios les harán entender que en la vida de la escuela han de luchar para formar un carácter que los capacite para asociarse con los seres no caídos del universo.

 Y esto sólo pueden hacerlo por medio del poder vencedor que Cristo les dará. Sin su gracia, nadie puede formar un carácter semejante al de Cristo.

Padres, enseñen a sus hijos a ser obreros juntamente con ustedes en la iglesia.

Edúquenlos de forma tal que se deleiten en ser obreros juntamente con Dios.

Impresionen sus mentes con el pensamiento de que a medida que crecen, sus oportunidades para el servicio se ampliarán, y su poder y habilidad se incrementarán en forma proporcional.

Entiendan ellos que los que se entregan a Dios se convertirán en canales de bendición para otros que no lo conocen.

Enséñenles cómo tener poder para prevalecer con Dios, Si todo padre hiciera esto fielmente veríamos obreros consagrados en todo lugar. Manuscrito 67, de 1903.

Debería educarse a los miembros de la iglesia, tanto jóvenes como adultos, para que salgan a proclamar este último mensaje al mundo.  Si van con humildad, los ángeles de Dios irán con ellos enseñándoles cómo elevar la voz en canto y oración y cómo proclamar el mensaje evangélico para este tiempo. Mensajes para los jóvenes, pág. 215.

La idea de realizar estudios bíblicos es de origen celestial y abre el camino para que entren centenares de jóvenes en el campo, donde se ha de hacer una obra importante que de otro modo no podría hacerse.

La Biblia ha sido desencadenada. Puede llevarse a la puerta de cada casa, y sus verdades pueden presentarse a la conciencia de todo ser humano.

Hay muchos que cuando se les presente la verdad, escudriñarán diariamente las Escrituras por sí mismos, como los nobles bereanos, para ver si esas cosas son así o no.

Jesús, el Redentor del mundo, manda a los hombres no sólo a leer, sino a escudriñar las Escrituras. 

Es ésta una obra grande e importante, y se nos encomienda a nosotros, y al hacerla recibiremos un gran beneficio; pues no quedará sin recompensa la obediencia al mandato de Cristo.

 El coronará con especiales evidencias de su favor este acto de lealtad del que sigue la luz revelada en su Palabra. -Mensajes para los jóvenes, pág. 218. RJ180/EGW/MHP 181 

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=_jziWy2sNCE&list=PLtrFh-HO7ogAi4YKz7zJQjd1Lir1aFaVt&index=23&pp=sAQB