Mejor
es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu,
que el que toma una ciudad. (Proverbios 16:32).
[El que tarda en airarse] ha vencido al yo- el enemigo más poderoso que el hombre tiene
que enfrentar.
La Mayor evidencia
de nobleza en un cristiano es
el dominio propio, El
que puede permanecer inconmovible en
medio de una tormenta de ultrajes es uno de los héroes de Dios.
Dominar el espíritu es mantener el yo bajo disciplina; resistir el mal; regular
cada palabra y acto por
la gran norma de la justicia de Dios.
El que ha aprendido a enseñorearse de su espíritu se elevará por encima de los desaires, las contrariedades, los disgustos a los cuales estamos expuestos diariamente, y éstos dejarán de arrojar una sombra sobre su ánimo.
Es El Propósito de Dios que el regio poder de la razón santificada, controlado por la gracia divina, Ejerza
Dominio en las vidas de los
seres humanos. El que se enseñorea de su espíritu está en posesión de este poder.
En la infancia y en la juventud el carácter es de lo más
impresionable. La facultad del dominio propio debería adquirirse entonces.
Junto al hogar
y a la mesa familiar se
ejercen influencias
cuyos resultados son tan duraderos como la eternidad.
Más que cualquier dote natural, los hábitos establecidos en los años tempranos determinarán si un hombre ha de ser victorioso o vencido en la batalla de la vida. RJ284
AUDIO. https://youtu.be/xD7nArHnYaw?si=Ij2Cv7kQWw5K6sjV

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