Honra a tú padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra. (Efesios 6:2,3).
Pocos padres se toman el
tiempo para pensar cuánto depende
de la instrucción y el entrenamiento que un niño recibe durante los primeros
años de su vida.
Es en este
momento cuando se pone el fundamento del carácter de un niño...
Madres, no se
olviden que Dios requiere de ustedes que den a
sus hijos cuidado constante y amante.
El no desea que sean esclavas de sus hijos, sino que les enseñen a vivir para El. Día tras
día denles lecciones que
los preparen para futura utilidad.
Una
lección que ustedes tendrán que repetir una y otra vez es la lección de la
obediencia.
Enseñen
a sus hijos que ellos no han de ser los que
manden, que deben respetar sus deseos y someterse a su autoridad.
De
esta forma les están enseñando disciplina
propia...
Cuando los niños pierden su
autocontrol
y hablan palabras apasionadas, los padres debieran mantener
silencio por un
tiempo, sin reprobar ni condenar.
En momentos tales el silencio es de oro, y hará más para traer arrepentimiento que cualquier palabra que pueda ser pronunciada.
Satanás se agrada cuando los padres irritan
a sus hijos hablando palabras ásperas y airadas.
Pablo
ha dado una advertencia sobre este punto: "Padres, no exasperéis a
vuestros hijos, para que no se desalienten" (Colosenses 3:21).
Ellos pueden estar muy equivocados,
pero ustedes no los pueden llevar a lo correcto perdiendo la paciencia con
ellos. Que su calma: ayude a restaurarlos a un adecuado marco de pensamiento.
Jesús ama a los niños y a los
jóvenes. Se
regocija cuando ve que Satanás es rechazado en su
esfuerzo por vencerlos.
Más de un joven se
ve en inminente peligro por múltiples tentaciones, pero el
Salvador tiene la más tierna
simpatía por él y envía
sus ángeles para guardarlo y protegerlo.
Él
es el Buen Pastor, siempre listo para ir al
desierto para buscar la oveja perdida y extraviada...
Madres... en su hogar ustedes tienen un
campo misionero en el que pueden trabajar con incansable energía e infatigable celo sabiendo
que los resultados de su tarea durarán por toda la eternidad...
La obra de la madre que tiene una estrecha relación con Cristo es de infinito valor. Su ministerio de amor hace de cada hogar un Betel.
Cristo trabaja con ella, volviendo la común agua de la vida en el vino del cielo...
Padres
cristianos, se les ha encomendado la responsabilidad de mostrar al
mundo el poder y la excelencia de la religión del hogar.
Sean controlados por principios, no por
impulsos.
Trabajen con la
conciencia de que Dios es su ayudador... Guiados por El, sus hijos crecerán para bendecirlos y honrarlos en esta vida y en la vida por venir. -Review
and Herald, 24 de enero de 1907. RJ176/EGW/MHP 177
AUDIO.
https://www.youtube.com/watch?v=vSlXwtWLaLw&list=PLtrFh-HO7ogAi4YKz7zJQjd1Lir1aFaVt&index=19&pp=sAQB
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